ELENA

Elena Kudryashova, creadora rusa, nació el invierno de 1971 en Niznekamsk (Rusia)

Desde su infancia ha tenido una gran afición hacia la pintura. La virtud del dibujo y las ganas de aprender, le llevaron a un Taller de Dibujo y Manualidades en su ciudad natal, donde hizo sus primeros pasos en la pintura, dibujo, composición y otros artes aplicados. Más tarde se matriculó en la Escuela Oficial de Bellas Artes durante 4 años, obteniendo unas notas excelentes.

Ya en Moscú, se matriculó en la Facultad y estudió Economía Oriental. Estos estudios le llevaron a residir durante cinco años en Japón (Tokio)

En el año 2000 llega a España y es en Cervelló (Barcelona) donde reside durante más de dos años. Desde el año 2003 reside en la tranquila población de Vilajuïga en el Alt Empordà (Girona), donde tiene su Estudio y Galería privada.

La pintura de Elena Kudry ha pasado por distintas épocas, con un afán siempre activo de superación e investigación. Las obras más tempranas de Elena son académicas y expresionistas.

Con el tiempo el estilo de Kudry va cambiando.

De su estancia en Barcelona surge su interés hacia el modernismo catalán y en concreto hacia la obra de Antonio Gaudí (Sagrada Familia, Pedrera), del cual se siente influenciada, por su creatividad, vitalidad y sus rasgos lineales.

Le atrae la obra de Joan Miró, el cubismo de Pablo Picasso y de Juan Gris. Las investigaciones de V.Kandinsky y el simbolismo ruso le inspiran a experimentar continuamente con las formas, colores y nuevos materiales.

El descubrimiento de la Cultura catalana le lleva a pintar una serie de cuadros relacionados con las Tradiciones, Leyendas i Símbolos de Catalunya. Sobre estos cuadros y apoyada en textos, ha publicado un libro virtual en la red sobre las Tradiciones catalanas.

Con su arte trabaja con diferentes temas y estilos. Pero el tema principal es el Hombre: la vida de ser humano ocupa el lugar principal en sus creaciones.

Algunas obras de Elena Kudry están en colecciones privadas de Rusia, Catalunya, España, Japón, Austria, Francia, y otros países.

Los que tenemos la suerte de verla pintar, nos sorprende su espíritu de lucha e inconformidad delante la tela. Cada pincelada es una muestra de su vitalidad, para el espectador lo será el cuadro en su totalidad una vez finalizado. Día a día intenta buscar en sus cuadros, el personaje, el azar, la naturaleza y la abstracción de la pincelada y encuentro una armonía en vivo movimiento, que para el que escribe, es un verdadero placer.

La primera pincelada en una tela virgen en las manos de Kudry, se adivina el cuadro en su totalidad, pero a la vez nos deja un misterio y al fin una grata sorpresa. Cada cuadro es una muestra de superación de sus cualidades artísticas, que avanzan en progresión creciente.

Kudry posee una excelente técnica, pero no se deja dominar por ésta, ni por arquetipos impuestos en escuelas, a veces no quiere reglas, improvisa y trata de romper esquemas. La pintura de Elena es sincera y encierra una singular fuerza plástica de visiones atrapadas, que son memorizadas y traducidas a vida, que nos hace conectar directamente con el misterio de lo que creemos ser.

Kudry proyecta sobre la tela lo que capta su mente ágil, con ojos inquietos y analistas. El dominio de su dibujo se plasma a la vez en su visión de la perspectiva y en el sentido del espacio. Su sentido personal de las formas, así como sus recursos expresivos, da vida y armonía a su obra y composiciones. Kudry toma vida en sus telas.

Mi definición es clara: Pintora preferida, equilibrada, viva, suave, penetrante, perfeccionista y exacta.

Quim Pedret i Rovira